EL BAILE
DE LAS FORTUNAS
La danza
de los potentados, el juego de los millones no cesa, los nombres de los más
conspicuos y opulentos hombres de negocios se barajan en la cúspide de la
riqueza, allá donde por la revista Forbes, nos enteramos de sus cuitas y
corruptelas.
Los
miserables, los pobres y la clase media con todas sus escalas, nos debemos contentar
con saber de sus inconmensurables capitales, brincando entre sus cuentas, como
si fuera un balón cargado de oro y dinamita.
Las
acciones de los consorcios multimillonarios saltan en una especie de casino, se
agitan en las bolsas de valores, mientras
el pueblo expectante y atolondrado, no alcanza a comprender las fintas de estos
tahúres, cubiertos de firmas, marcas y confusos escudos de impunidad,
relegándonos no solo a ser espectadores, sino también a víctimas de tan negro y
vil espectáculo.
Gigantes
de las telecomunicaciones cuyos dominios tienen un sospechoso origen, conviven
en los mismos exclusivos clubs, departen en los mismos restaurantes, se cruzan
en linajes convenientes, celebran juntos en Palacio Nacional, se reúnen en los
Pinos, se suben a un rin de pacotilla para intercambiar intereses y sonrisas,
frente a un público estupefacto que aplaude o abuchea inerme, sus hazañas
bursátiles y financieras.
Como si
fuera un score deportivo, en el que los aficionados están inmersos, así el
público es enterado de los golpes bajos, de las carambolas de tres bandas, que
los contendientes de peso completo fingen darse, pero bajo el agua, se mofan de
los cautivos consumidores de sus enajenantes servicios y productos.
Lo
absurdo de estas cínicas aberraciones, es que son tema de conversación y
preocupación para radio escuchas y televidentes, que se tuercen los dedos a
favor o en contra de los colosos, que se reparten el pastel del poder
mediático.
¿Hasta
cuándo habrá de abrir los ojos el pueblo? ¿Hasta cuándo habrá de desengancharse
de este sórdido espectáculo en el que él es el protagonista pasivo y su
atención, motivo de las discordias de los monstruos del engaño, el poder y la
riqueza.
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