EL BUEN CIUDADANO
-¿Qué es ser
buen ciudadano?- preguntó el alumno-
Es ser
cumplido, formal, respetuoso de la norma y las costumbres, responsable,
cuidadoso, atento y obediente con la autoridad. Por eso la educación está
cimentada en crear el modelo ideal, buen ciudadano, dócil,
tranquilo, resignado, manipulable, conforme, sumiso y temeroso de dios y del
gobierno.
Los regímenes
piden buenos ciudadanos para que se adapten fácilmente a las instituciones, que
les nazca admiración por sus gobernantes, que nunca protesten, que no critiquen
y que defiendan a sus autoridades incondicionalmente, que tengan absoluta fe en
las decisiones de sus mandatarios, que sean aliados fieles, que denuncien a
aquellos ciudadanos que se atrevan a dudar de los dictados del poder.
Buenos
ciudadanos son garantía, de paz y tranquilidad para el estado, no hay mayor
beneficio para una sociedad, que contar con su sumiso apoyo.
Los malos
ciudadanos deben eliminarse, ser expulsados o recibir un castigo ejemplar, en
aras de poseer solo y únicamente buenos ciudadanos.