lunes, 25 de enero de 2016

LA VERDAD INCIERTA

LA VERDAD INCIERTA

La verdad de los acontecimientos sociales relevantes ha sido incierta, el meollo de los sucesos trascendentes nunca se aclara, no solo en nuestro país, sino que ocurre por todo el mundo.
Como ejemplos podemos mencionar entre muchos otros, los asesinatos de Colosio y de Kennedy, el incendio de la guardería ABC, el incendio del casino en Monterrey, el crimen de decenas de inmigrantes en Tamaulipas, recientemente el crimen y desaparición de normalistas en Iguala.
La versión oficial de estos hechos y sus causas, quedan en duda, las explicaciones que dan las autoridades no convencen, son inconsistentes y cosméticas; la transparencia brilla por su ausencia y esto fomenta la desconfianza, ya de por sí grande, que se tiene hacia la burocracia encargada de las investigaciones. 
El poder tiende un velo de opacidad sobre los acontecimientos, la distancia entre el pueblo y la clase gobernante se hace cada vez mayor, las fuerzas del orden confundidas con la delincuencia se han convertido en enemigas de la ciudadanía en vez de ser sus aliadas, solo alguien muy inocente cree en la buena voluntad y la franqueza del gobierno.  
Todo es nebuloso, se oculta la verdad, las causas se entierran bajo los escombros de complicidades planeadas, obedeciendo a fines dudosos, que hacen especular.  Un coctel mortal: Política, narcotráfico, poder, dinero.
Los culpables oficiales son chivos expiatorios,  piezas menores en el tablero. De las cúpulas del poder es de donde emana la podredumbre y se derrama hacia la base de la pirámide burocrática, los primeros en mancharse son los cuerpos represivos, los que obedecen y son también quienes eventualmente la pagan, los de arriba gozan de fuero y por lo tanto de impunidad.
Tanto la corrupción como la impunidad son dos flagelos del bienestar social, tráfico de influencias, concesiones, contratos, licitaciones amañadas, permisos, exenciones, condonaciones y hasta leyes son negociadas en la opacidad, sin que el ciudadano sea consultado o la menos informado de lo que los altos burócratas acuerdan con los intereses de la nación.
En aras de ganar dinero a manos llenas,  hace a los políticos cometer toda clase tropelías.
A cualquier político que se le pregunte, dirá que todo se hizo conforme a derecho. Pero los pueblos saben la calaña de la clase política que ha gobernado este país y está cada vez más distanciada.
La democracia no solo está entredicho, la democracia es solo un nombre sobrepuesto: al abuso del poder, a la traición, a la corrupción, a la impunidad y al desprecio absoluto que demuestra - con los hechos - el gobierno por el ciudadano. 
             
       



PRIVATIZAR

La consigna, instrucción, orden o política de los órganos financieros internacionales, en esta era de globalización forzosa, es privatizar.  En especial interesa hacerlo con los bienes estratégicos de los países subdesarrollados, emergentes o tercermundistas.

Los países así llamados no han transitado de una era preindustrial a una industrial, no obstante, se han integrado al proceso de globalización de los mercados, dentro de la apertura comercial; se han vuelto consumidores, de los productos, que han invadido sus territorios; de las modas y del estilo de vida del primer mundo, al que imitan compulsivamente, sin poseer ni la estructura ni la tecnología ni la administración, para satisfacer las necesidades impuestas por la expansión del capital.

La perversa estrategia consiste en corromper las economías de los países subdesarrollados, doblegando a las empresas estratégicas estatales, con el flagelo de sobornos y sabotajes, para evidenciar la ineficiencia burocrática de los gobiernos para dirigir y controlar; así vemos por ejemplo, la ordeña  de  los ductos de Pemex con la complicidad de funcionarios y empleados de la propia paraestatal.

Las sofisticadas y modernas invasiones y conquistas no se hace necesario ejecutarlas con ejércitos, se somete a los países con medidas financieras usureras, imponiendo altas tasas de interés a los créditos que “benévolamente” se otorgan; apoderándose de sus bancos, de sus servicios básicos, de su gran comercio, de sus comunicaciones y de los recursos naturales fundamentales. Haciendo a las economías, antes con cierta autosuficiencia alimentaria, completamente dependientes de las importaciones.

En el proceso privatizador son beneficiadas aquellas empresas que poseen el suficiente capital, la tecnología y la experiencia para la explotación del recurso de referencia, por lo que los corporativos multinacionales tienen enorme ventaja sobre las insignificantes compañías locales, que apenas sobreviven en el mercado.

Nuestro país solo puede aspirar  -cuando mucho - a ser proveedor de materias primas,  en los casos donde no conviene a las multinacionales intervenir; también a ser maquilador, por  el bajo costo y la docilidad de su mano de obra, a la adquisición de franquicias por algunos privilegiados, que lograron colarse en la política y que vivirán a la sombra de las marcas trasnacionales.


Las reformas hechas por el gobierno mexicano no fueron diseñadas para beneficio del pueblo, ni pensadas por gobernantes nacionales, sino hábilmente planeadas por estrategas internacionales con la debida anticipación , dentro de la lógica de la economía que busca a toda costa el mayor rendimiento del capital, considerando al hombre no como prioridad, sino como consumidor, como un elemento productivo más en el sistema, que necesita expandirse ciega e incesantemente, aplastando todo cuanto haya en su camino.         
IMPOLUTO

-¿A dónde vas?-  preguntó un hortelano-
 - a México - contestó un haragán –
 -¿A qué? – Insistió el primero –
 - Pues a hacerme rico, ya me dijeron cómo,  no sabes que aquel es el país de la impunidad ?-

- No me digas que no hay castigo para nadie? - le respondió el labriego- mi primo Epaminondas cumple una sentencia de muchos años, en un reclusorio de alta seguridad en el Altiplano, allá son muy rígidos y estrictos en el cumplimiento de la ley, si tan solo por unirse a una marcha de protesta, lo arrestaron y hasta hoy purga su larga condena.-

-Es que no supo integrase a la clase gobernante, en esa élite impera un pacto de impunidad que no puede ser violado, lo que garantiza a prior la libertad.

-Formando parte del sistema político tienes todas las de ganar, puedes delinquir a tus anchas, cuidando cierta discreción de ser posible y aún descaradamente si estás en la cúspide, ahí estás prácticamente blindado contra cualquier acusación, puedes desviar recursos, endeudar al estado, traficar con influencias, hacer fraudes, otorgar contratos a tus parientes y amigos, burlar la Constitución, tergiversar  reglamentos, nombrar fiscales que habrán de absolverte, amenazar, extorsionar, mentir, ocultar, negociar con los bienes de la nación, ser cómplice del hampa, mandar matar y en fin hacer de las tuyas y siempre serás inocente. 

Necesitas aprender a aplaudir, arrastrarte y adular, entonces quizá puedas acceder a esas grandes ligas.




   

LOS ENTREGUISTAS

LOS  ENTREGUISTAS

En estos tiempos modernos no es distinto a como ha sido siempre en nuestra corriente histórica, las conquistas imperiales vencen fácilmente las resistencias de los pueblos “atrasados”; solo que anteriormente, abrían sus puertas con espadas, lanzas, arcabuces y cañones y hoy lo hacen con inversiones.

Las defensas caen por sí mismas, no a base también de intervenciones armadas, como lo es en el medio oriente, sino solo mediante sofisticados procesos financieros, mercadológicos y culturales; apoyados por los medios de comunicación masiva.

Hoy las puertas y ventanas de todos los países del llamado tercer mundo, se abren de para en par, para facilitar la entrada de capitales foráneos, las economías frágiles emergen en el mercado, ofertando su dócil mano de obra, abaratando todo lo posible los salarios y entregando a las corporaciones trasnacionales, inconcebibles concesiones.

Las reformas estructurales que se presumen por todos los rincones del país, van encaminados a la atracción de inversión extranjera, como la fórmula pragmática para “crecer” como respuesta a todos nuestros problemas, incluso al desequilibrado reparto de la riqueza.

Metafóricamente hablando, es como la doncella que se ofrece a los forasteros que llegan a divertirse al lupanar: Se peinó, se maquilló, se pintó, se perfumó, se inclinó y se quedó ardiente y alborotada.    
  
A pesar de haberse entregado sin restricciones ni medida, el cliente todavía no ha caído sobre su cándida presa, aún no lo considera oportuno, está preparando el terreno, quizá hasta que los gritos desesperados de su víctima sea tan agónico que la intervención sea recibida como bendición, puede esperar con paciencia, para saquear con mayor ventaja.


La competitividad se centra pues en: ¿Quién ofrece más a los imperios conquistadores? ¿Quiénes se entregan mejor a la inversión extranjera? Panacea del Siglo XXI. Así lo pregonan por el mundo los Gobiernos, apuntando todos sus esfuerzos a seducir al capital tras nacional, es la actual manera de continuar manteniendo la riqueza del mundo en el 1% de la población y la pobreza en el resto.  
LOS  GRILLOS

Entró vociferando picardías y haciendo sórdidos aspavientos con ambos brazos, un séquito de asistentes lo seguían y una corte de ayudantes le abrían paso a la entrada del vestíbulo, avanzaba con insólita arrogancia, repartiendo algunas miradas de consideración por si aparecía por ahí alguien de importancia, pero en general veía con pedantería a la concurrencia que en ese momento se aglomeraba en el hotel donde, en unos minutos más, se destaparía oficialmente al candidato, seguía avanzando en medio de reporteros, periodistas y fotógrafos, con su clásica petulancia.
Pasaron como un tropel por aquel lobby que, en un momento quedó vacío; el prepotente político había traspasado el umbral del salón principal, donde se llevaría a cabo la reunión con el personaje ungido y futuro presidente.
No me sorprendió ver como se inclinaba ante el candidato, ni como se transformaba su   semblante, su natural altanería convertida en sumisión me provocó asco; su obvio fingimiento era ya notorio, veía con morboso entusiasmo al poderoso funcionario, aplaudía a rabiar como si fuese la culminación de una obra excelsa, allí le vi como una oveja entregada voluntariamente al sacrificio.
¡Qué manera de arrastrarse! Se embarraba sobre el mantel, se embadurnaba de brillo para asomarse por el ángulo que le permitiera enfocar al nuevo líder, todos se comportaban igual, compitiendo por una mirada, lamiendo sus esperanzas, soñando con los huesos que habrían de derivar, de aquel magno evento.
¡Qué bajo han caído los políticos! – Comentaba un comensal independiente que - por casualidad - ahí se encontraba.- Así se las gastan en la grilla cotidiana, pensó; es la democracia y sus recovecos, la cargada es tradicional en este sistema electorero, mira como extienden los cuellos, como babean, como lambisconean; aprende, para cuando quieras aspirar a ocupar un cargo público.

Siempre han sido así, enaltecen al fuerte y poderoso; desprecian al débil y modesto, son las reglas de la grilla; cuando cesa el rango de la alta jerarquía o de alguna manera se desabarranca el ungido, buscan al sustituto para rendir pleitesía, si es que no son ellos mismos, los elegidos por la mano que mece la cuna. Son especialistas en colarse en gabinetes y poderes, saltan como chinches de cabildos a alcaldías, de secretarios a diputados, de senadores a jueces, de gobernadores a embajadas, de analfabetas a presidentes.