lunes, 25 de enero de 2016

IMPOLUTO

-¿A dónde vas?-  preguntó un hortelano-
 - a México - contestó un haragán –
 -¿A qué? – Insistió el primero –
 - Pues a hacerme rico, ya me dijeron cómo,  no sabes que aquel es el país de la impunidad ?-

- No me digas que no hay castigo para nadie? - le respondió el labriego- mi primo Epaminondas cumple una sentencia de muchos años, en un reclusorio de alta seguridad en el Altiplano, allá son muy rígidos y estrictos en el cumplimiento de la ley, si tan solo por unirse a una marcha de protesta, lo arrestaron y hasta hoy purga su larga condena.-

-Es que no supo integrase a la clase gobernante, en esa élite impera un pacto de impunidad que no puede ser violado, lo que garantiza a prior la libertad.

-Formando parte del sistema político tienes todas las de ganar, puedes delinquir a tus anchas, cuidando cierta discreción de ser posible y aún descaradamente si estás en la cúspide, ahí estás prácticamente blindado contra cualquier acusación, puedes desviar recursos, endeudar al estado, traficar con influencias, hacer fraudes, otorgar contratos a tus parientes y amigos, burlar la Constitución, tergiversar  reglamentos, nombrar fiscales que habrán de absolverte, amenazar, extorsionar, mentir, ocultar, negociar con los bienes de la nación, ser cómplice del hampa, mandar matar y en fin hacer de las tuyas y siempre serás inocente. 

Necesitas aprender a aplaudir, arrastrarte y adular, entonces quizá puedas acceder a esas grandes ligas.




   

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