lunes, 10 de junio de 2019

ORDENAR EL DESORDEN


ORDENAR EL DESORDEN
-¿Por qué urge ordenar el mundo?-
- Es un hecho que el desorden y la incongruencia que imperan en el mundo, nos están llevando al caos, a la destrucción, como lo plantea la Teoría de Olduvai de Richard C. Duncan.
El desorden lo hemos heredado de las miles de generaciones que nos han antecedido, hemos llegado al umbral crítico y ahora toca pagar las facturas de la cadena de errores e irresponsabilidades propias de la barbarie primitiva, con todas sus consecuencias.    
Gran parte de nuestra creatividad la hemos invertido en la destrucción, los grandes avances en ciencia y tecnología han sido desviados hacia la industria armamentista, nos hemos desenvuelto en un arraigado contexto de desconfianza; lo que debiera ser herramientas, lo hemos convertido en armas cada vez más letales. 
La infraestructura económica que sostiene al hombre en este clima de incertidumbre por el futuro, no funciona como sistema inteligente que resuelva la supervivencia armónica de la humanidad.
El capitalismo en el que estamos inmersos, se fundamenta en el afán de lucro, la máxima ganancia, la especulación; lo que impide tomar distancia y ver el fenómeno completo, de manera holística y no reduccionista, como cada parte lo ve desde su trinchera.
Los acontecimientos que han sucedido y siguen sucediendo, nos demuestran que en el Siglo XX se produjeron dos guerras mundiales que dejaron millones de muertos, heridos y víctimas, además de conflictos revolucionarios y políticos con su respectiva cuota de sangre y sufrimiento; hasta el día hoy no han cesado los conflictos regionales con graves consecuencias para el mundo.
Los grandes logros científicos y los avances tecnológicos nos han llevado a terrenos electrónicos asombrosos; pero las amenazas de la guerra y la violencia, siguen pendiendo de la humanidad como la espada de Damocles.
Es necesario que el hombre como un todo, como ser universal, habitante de un planeta paradisíaco, se detenga un momento a reflexionar sobre su destino como especie dotada de conciencia y reconsidere su convivencia a largo plazo en la tierra, sus actividades armonizadas en una sinfonía única, que busque su preservación en los tiempos por venir.
No debemos prepararnos para la guerra, toda esa energía y eficiencia humana que se canaliza hacia la violencia, debe re-direccionarse hacia la paz y la concordia, la cooperación y la colaboración, aunque suene utópico; de lo contrario, vamos hacia el suicidio de nuestra civilización.
Sabemos perfectamente los daños que causan algunas de nuestras actividades y las intensificamos por inercia histórica;  en vez de limpiar y aliviar nuestro hermoso planeta, cada vez lo ensuciamos y enfermamos más.
Conocemos que los combustibles fósiles son causa principal del deterioro ambiental y continuamos expandiendo la industria automotriz con motores de combustión interna, como consecuencia proliferan sin medida vehículos por todo el orbe, las grandes ciudades se plagan de coches, convirtiéndolas en estacionamientos enormes, donde el hombre se ahoga en humo.
Seguimos transformando en páramos bosques y selvas, envenenamos las tierras con desechos tóxicos, acumulamos miles de millones de toneladas métricas de desperdicios y basura en los campos antes fértiles, arrojamos a ríos, lagunas y mares empaques, plásticos y sustancias que tardan siglos en degradarse, cometemos una serie interminable de errores que provocarán la catástrofe que ya se avecina.
Hay voces que gritan advirtiendo el peligro que significa este consumismo desenfrenado del que respira el capital y continuamos acelerando la carrera hacia caos.
Nos dicen que debemos dejar de emitir gases, frenar el crecimiento demográfico, parar la proliferación de la ganadería, principal emisor de metano; nos advierten del inminente agotamiento de los recursos energéticos, del debilitamiento de la capa de ozono, del calentamiento mundial, del derretimiento de los polos y no obstante la actividad económica sigue viento en popa, abriendo más fábricas de automóviles, con toda su secuela.
La industria armamentista es de las prometedoras comercialmente, progresa con nuevas tecnologías cada vez más letales e infames.
¿Qué es lo que nos impide llegar a la edad adulta como humanidad, para comportarnos inteligentemente de manera holística, es decir como conjunto de seres humanos sensatos y obrar como unidad y no como egoístas individualidades?    ¡Pregunta!

miércoles, 22 de mayo de 2019

PERO DEJA DINERO”


“PERO DEJA DINERO”

Todo se vale dejando dinero, aunque sea injusto e inmoral; no, nada importa cumpliendo el objeto del capital.
La violencia es mala, sí; pero puede dejar dinero, las guerras, las invasiones y las conquistas pueden ser malas, sí; pero dejan dinero. Arrasar con los bosques, matar elefantes y rinocerontes, puede ser malo; pero deja dinero, usar bolsas y empaques de plástico, utilizar conservadores en los alimentos, venenos en la agricultura, hormonas en el ganado y en las aves, incendiar los montes, contaminar ríos, lagos y mares, cazar venados y jabalíes, sepultar residuos tóxicos cerca de mantos acuíferos; sí, puede no ser bueno; ¡pero deja dinero!
El tráfico de influencias, la condonación de impuestos, el engaño al público, ocultar mercancías, vender drogas peligrosas, alterar etiquetas, hacer trampa en las licitaciones, prostituir jovencitas inocentes, modificar facturas, sobornar burócratas; sí,  puede ser malo; ¡Pero de deja dinero!
Extorsionar inmigrantes, absolver culpables, sentenciar inocentes, generar epidemias, crear enfermedades, destruir selvas, traicionar a los pueblos, romper tuberías, perforar ductos, permitir desarrollos inmobiliarios inconvenientes, fomentar el alcoholismo y las adicciones, mentir en los medios, manipular a las masas; sí, puede ser malo; ¡Pero deja dinero!
Todo está justificado, mientras deje dinero, esa es la dinámica de la economía de mercado.

viernes, 15 de marzo de 2019

CREACIÓN DE NECESIDADES



CREACIÓN DE NECESIDADES

-¿A qué se dedican? –
A la publicidad, somos profesionales, no al simple diseño de anuncios ni campañas, sino al fomento de más necesidades para fortalecer el comercio, el mercado; a crear demanda, esa es nuestra especialidad, hacer que el consumidor nunca quede satisfecho por mucho tiempo, crear nuevas aspiraciones en el público, reafirmar las ansias de compra.
 -¡Ah! Qué interesante, ¿Cómo lo hacen? –
Empleamos los pecados capitales como carnada, la envidia, el orgullo, la vanidad, la ostentación y los complejos de superioridad e inferioridad. Intentamos poner ante los ojos del consumidor, ejemplos de éxito de sociedades poderosas donde sus miembros tienen alto nivel de riqueza, logrando equiparar  riqueza y felicidad, unidas en en un solo paquete.
Tenemos que inocular en el inconsciente una imperiosa necesidad de triunfo que lo motive para nunca cesar de buscarlo a costa de todo, también contribuimos con facilitarle un crédito y así lo tenemos sometido, endeudado, prácticamente esclavizado, insatisfecho.
Le hacemos sentirse mal consigo si fracasa y como nuestro interés es mantenerlo así, para que siempre esté consumiendo, de lo contrario el mercado se iría a la baja.
Ah! qué interesante......Entre más necesidades mejor? 
Claro! la necesidad es la base de la economía, nos interesa crear clientela, si no, se muere la economía. Nada más imagínese sin necesidades la gente, satisfecha, sin querer más que comer y lo que traen puesto, durmiendo ahí donde quiera. Sin chicles ni nada! 

jueves, 14 de marzo de 2019

LA ESTRATEGIA IMPERIAL



LA ESTRATEGIA IMPERIAL

¿Qué hacer para meter en cintura a los Gobiernos Nacionalistas que hablan de soberanía, que intentan promover su autonomía y salirse del sistema?
Es muy simple, asfixiar su economía, boicotear su comercio, ahogando a sus habitantes con crisis de escasez, corrompiendo a sus gobiernos, estrangulando a sus pueblos a fin de que derroquen a sus autoridades, fomentando la rebeldía contra el hambre y la miseria a la que les hemos empujado; al cabo de un tiempo perentorio, estarán de nuevo bajo nuestra égida.
Todos los pueblos son vulnerables, puesto que su subsistencia depende de nuestra ayuda e intervención, fomentar su insuficiencia alimentaria en granos básicos y en muchos otros rubros nutricionales ha sido una exitosa estrategia y qué decir de impedirles desarrollar su propia tecnología, además de imbuirlos en el deseo irresistible de imitar nuestros hábitos de consumo y nuestro estilo de vida.
Ahí los tienes, pujando desesperadamente para alcanzar el nivel y la felicidad que en nosotros ven.
Extendamos una advertencia a todos los pueblos del mundo para que sea la resignación, la salvación de la economía de sus estados, una amenaza para que dejen de una vez por todas el creer, en utopías e ideales revolucionarios socialistas y se sometan con docilidad a las reglas que impone el mercado capitalista, de lo contrario sufrirán las consecuencias, como ahora lo hacen Cuba, Venezuela, Siria, Irak, Corea del Norte y cualquier otro país que se aventure a intentar  siquiera, salirse con la suya.

sábado, 2 de marzo de 2019

COMUNISTAS


COMUNISTAS

Calificar hoy a alguien de comunista es equivalente a como calificaban a un hereje en la edad media, como a un leproso en la Antigüedad o a un contagiado durante la peste del siglo XIV en Europa
Cualquier pensamiento que siquiera ande merodeando alrededor de Marx, merece todo el desprecio de ricos y pobres, es  - tal parece - uno de los peores insultos.
Tachar a alguien de socialista también se convierte en un estigma que desprestigia para siempre a quien se le coloca esa etiqueta, de inmediato se le descalifica, es imperdonable; quien acusa a alguien de sospechoso de ser comunista, se convierte de inmediato en un héroe, en un buen ciudadano.
Ser comunista es estar enfermo de la mente, merecedor de desprecio, castigo y condena, cualquier tormento o martirio contra un sujeto así, está plenamente justificado.
Marx y su pensamiento son como satanás y su perversidad, un atentado contra la libertad y la dignidad humana, ideas blasfemantes contra el creador y la cordura, contra la decencia, la paz, las buenas costumbres y la seguridad del mundo cristiano.
Ser socialista es la peor infamia, una ignominia contra la cultura occidental y la razón, nada hay más aberrante que esa degradante confesión de ser comunista. Dios nos guarde.