LA INVERSIÓN EXTRANJERA CORPORATIVA TRAS NACIONAL
Los países
tercer mundistas dan brincos de gusto al ser elegidos por las empresas
internacionales para asentarse en sus territorios, los beneficios son
innumerables, casi infinitos y el agradecimiento eterno, el proceso
irreversible de globalización sigue su curso.
Se crearán
muchos empleos, habrá trabajo para nuestros egresados de las Universidades,
ocuparán mano de obra y pequeñas y medianas empresas tendrán la oportunidad de
proveer de productos y servicios a los consorcios internacionales, todo será
ganancia para la región, exclaman con entusiasmo autoridades y medios.
Daremos toda
clase de facilidades para que se instalen en la zona que más les convenga,
ningún obstáculo podrá impedirlo, hemos modificado las trabas constitucionales
que antaño estorbaban estos proyectos encaminados al desarrollo nacional.
Tierra,
agua, energía, seguridad jurídica, exención de impuestos serán garantía para
dichas inversiones, toda la regulación estará condicionada a las exigencias de
las firmas mundiales que decidan establecerse en nuestro estado.
Quitar el
vital líquido a los ciudadanos para atender las nuevas inversiones
industriales, no es problema; despojaremos a los campesinos, comuneros y
ejidatarios de sus tierras para donarlas conforme a las necesidades del moderno
desarrollo económico, permitiremos ablandar las leyes ambientales para que no
sean obstáculo, flexibilizaremos las leyes laborales para mayor explotación de
los recursos humanos, respectos a los residuos peligrosos tampoco habrán de
preocuparse, contamos con suficientes superficies para enterrar contaminantes.
No dejaremos
vivo pretexto alguno para desviar ser el blanco de su atención, ninguna excusa
habrá para abandonar su intención de establecerse en este territorio, no los
dejaremos ir, haremos hasta lo imposible para nuestra entrega incondicional.
Las
compañías vienen por más, el desarrollo cada vez más acelerado no puede
esperar.
El proceso
de absorción de las pequeñas empresas por las grandes tiene que continuar
incesantemente, como debe ser por regla de oro del sistema; el fuerte absorbe
al débil, la concentración del poder económico es ley del capitalismo, la
acumulación de la riqueza se ha exponenciado a través de la historia.