jueves, 25 de septiembre de 2014

VISIÓN HOLÍSTICA DEL DRAMA DE MÉXICO

VISIÓN  HOLÍSTICA  DEL  DRAMA  DE  MÉXICO

La historia de México se ha escrito con sangre, traiciones y heroísmos, aunque estos últimos han sido los menos, la Conquista fue un juego de abusos, de trampas, engaños y saqueos de esta noble tierra, el oro y la plata fueron la ambición de los voraces europeos y su nefanda Iglesia para despojar de su cultura y su riqueza a los pueblos indígenas, con el pretexto de salvarlos del infierno del paganismo salvaje.
La independencia fue otro fiasco, solo se independizaron los gachupines y los criollos de la Conquista Napoleónica de España, el pueblo nativo siguió sino esclavizado, si sometido brutalmente al autoritarismo ibérico.
La Reforma fue un destello de separación de la política y la religión, poco duró el gusto, el Vaticano jamás quitó el dedo del renglón, el catolicismo había entrado a sangre y fuego a la conciencia de la población, dando como resultado, un aberrante e irreflexivo sincretismo, que echó profundas raíces  que hasta hoy padecemos.
La Revolución fue otro fantasma que, expulsó físicamente al dictador, pero permitió prolongar el sistema de privilegios para los extranjeros y la explotación de obreros y campesinos, con el agregado de la irrupción de los caciques, generales y líderes abusivos, que instituyeron la corrupción como forma de vida política.
Por lo tanto, México sigue conquistado, esta vez por los capitales extranjeros, dependiente en grado superlativo en materia de alimentos, energía, transportes, industria, economía y política; las leyes de Reforma juaristas, fueron revertidas y hoy el Vaticano dispone en México, de Juan Diego, de la Virgen de Guadalupe y de un pueblo reverente a la espera de bendiciones papales y milagros desde la cruz.
La Revolución mexicana a pesar de sus millones de muertos y heridos, casi todos indígenas analfabetas y pobres, no ha dado frutos reales; en sus orígenes esas esperanzas vieron luz, pero paulatinamente fueron apagando su fulgor con la dirección de la Doctrina Monroe y el Destino Manifiesto, las conciencias cedieron a los sobornos, los caciques enviaron a sus sicarios para aplastar todo movimiento genuino a favor del pueblo y la corrupción cabalgó sin escrúpulos por toda la débil nación, como hasta hoy en día.
El proyecto nacionalista de socializar los recursos con los que la naturaleza dotó a esta tierra, representa un revés para el sistema capitalista hegemónico, la manera de acabar con ello, fue sencillamente acicatear, promover, estimular la corrupción y consecuentemente la traición que late en potencia en la esencia genética de este mestizaje contaminado por Europa.
Corrompidas deliberadamente las empresas estatales hasta la médula, fueron ineficientes, dando como consecuencia el pretexto para su  privatización, los nuevos dueños serían los amigos, los parientes, los cómplices, los socios y los extranjeros, ahora ya adueñados de aquello que un día nos prometió la patria de Cuauhtémoc, de Cuitláhuac, de Juárez, de Cárdenas.
Más de mil empresas nacionales fueron rematadas, de las más importantes y recientes son FNM, TELMEX, ALTOS HORNOS, MEXICANA DE AVIACIÓN, TV AZTECA, BANAMEX, FERTIMEX, ETC.
La globalización nos ha hecho perder la soberanía a que teníamos derecho, nuestras  venas abiertas han quedado a merced de los buitres internacionales, con la cobarde traición y complicidad de nuestros representantes “democráticos”.
Un pueblo firme, educado, nacionalista, reflexivo, libre, satisfecho, bien alimentado, seguro de sí mismo, pensante, objetivo, racional y soberano; no conviene al poder, ni al local, ni al regional y menos al hegemónico internacional, sino todo lo contrario.
Toda actividad económica importante debe pertenecer al capital privado y de capital a capital, el extranjero, como pes grande,  se come al chico; es la ley del mar y de la selva,  a la que está sujeto el mundo moderno.
Casi ya no hay rama preponderante de la economía mexicana, donde no esté presente en gran medida,  el capital trasnacional, sea en el comercio, en la industria, en el transporte, en la agricultura, en los servicios, en la banca. Los contenidos de las telecomunicaciones, la cultura, la política, la educación siempre tendiente hacia la mansedumbre y el consumismo.
Para acabar con el cuadro, el último reducto económico soberano también contagiado con el cáncer de la corrupción, será sacrificado en honor del gran capital, depredador de nuestro planeta.        

   

               

EL REBAÑO NACIONAL

EL  REBAÑO  NACIONAL

Fue melancólico desde que tuvo uso de razón, cuando adolescente le prometieron que todo mejoraría cuando creciera; pero en la juventud se llenó de nostalgia, los buenos tiempos anhelados no llegaron; ya adulto se ocultó de las miradas curiosas que intentaban arrebatar sus secretos, los que no escondía, éstos los dejaba en el confesionario de la parroquia y luego cumplía la penitencia que le era impuesta.
Ocasionalmente forzado por las circunstancias, cuando acudía a reuniones o juntas, allí sufría si alguien se acercaba a sacar plática, le hacían preguntas, algunas insulsas, otras ponzoñosas, trataban de abrirlo de par en par y exponer sus intimidades al aire, que escupiera la sopa, pero no tenía ninguna.
Prefirió que lo calificaran de triste y meditabundo para que lo dejaran en paz, no quiso desenvolverse como un hombre feliz, estaba convencido que  mil tigres se le echarían encima.
Desde la infancia le habían educado en la sentencia de que, aquí se viene a padecer toda clase de infortunios ¡cuidado con ser dichoso! eso de disfrutar está estrictamente prohibido, aquí hay que sufrir en resignado silencio; pero a veces se descuidaba, entonces se arrepentía de violar aquel mensaje troquelado en su inconsciente.
Pertenecía como todos, a la manada ciega e ignorante que solo obedece los toques del cencerro y los ladridos del pastor que los guiaba al rastro, al voladero o al mercado.  
No les estaba permitido preguntar siquiera el rumbo, la ruta o el camino a seguir; tampoco elucubrar ni hacer conjeturas ni especular el destino al que conducían los pastores, a esas mansas y distraídas reces, en su cotidiano rumiar.
La duda acaba, le habían enseñado, aquel que se aparta del redil, se pierde; el que se disgrega, muere.  El libre albedrío es un atentado contra los principios morales, una violación al estado, una afrenta a la nación.
Inconformarse es ignorancia, casi un delito, protestar merece ejemplar castigo.
Se sentía preso, cautivo en la materia, atrapado en medio de moléculas de concreto y mezcla, quizá por eso prefería callar, pasar inadvertido, huía de los tumultos.
Sentía que la historia del mundo no rodaba como debería, que daba tumbos caóticos, ese rebaño al que pertenecía no era distinto de muchos otros, todos parecían sufrir el mismo síndrome,  la misma impotencia para revolucionar las cosas.
De nada había servido saber que el  “hubiera” o  el “debería” eran subjuntivos nostálgicos y sin embargo cautivantes; aunque abriera los ojos de cada miembro de aquel rebaño, encaminado al precipicio, nada podía hacerles cambiar.
El peligro está abierto, sus enormes fauces abarcan  todo lo ancho de la manada y ésta, dócil, continúa avanzando hacia el abismo. Tapar el pozo antes de precipitarse el niño ¡todavía hay tiempo, luego será demasiado tarde! se decía en sigilo.
Pero los caballerangos, los vaqueros, los pastores y los perros que arriaban aquel ganado no se equivocaban, obedecían las órdenes vociferadas por marshals, sheriffs y rangers, quien paga manda, es la ley.
Por eso él se desbalagaba, se apartaba lejos de los vigilantes ojos de los capataces y mayordomos, encargados de pastorear al pueblo.
Sin voltear la mirada, remontó las alturas, rodeo cañadas, cruzó arroyos, se adentró en bosques, penetró en desiertos y llegó al llano en llamas, ahí giró la cabeza imaginando una gran columna de desertores que le seguirían, pero no vio ni sus propias huellas, las había borrado el tiempo.        
                      




POLÍTICA PERVERTIDA

POLÍTICA  PERVERTIDA

La perversa estrategia del poder, para crear fuerzas de oposición, usurpando el discurso de la resistencia, es verdaderamente maquiavélica y despreciable, por decir lo menos.
Los mecanismos de dominación en su soberbia, son capaces de cometer las más deleznables y nefastas acciones, para desvirtuar la realidad de los acontecimientos sociales.
Puede generar tragedias de insólitas dimensiones para tener de su parte la débil, desconcertada y manipulable opinión pública, a través de la complicidad de los medios de comunicación masiva.
Los gobiernos en determinadas circunstancias, producen sus propios ficticios enemigos, inventan crueles simulaciones, desencadenan conflictos, infiltran elementos en la resistencia que se opone a sus abusos y dictados, merced a su astuta capacidad corruptora, comprando conciencias, sobornando, chantajeando, amenazando o asesinando.
El poder usa con insólita infamia, ardides para debilitar los apoyos populares a las verdaderas causas de justicia de los pueblos despreciados y despojados de sus legítimos derechos, esos que  buscan la restitución de sus tierras y el respeto a sus ancestrales costumbres.  Si le es necesario, el poder utiliza con premeditación, alevosía y ventaja al terrorismo, para justificar guerras de exterminio contra pueblos inermes.      
El poder recluta, selecciona y contrata sicarios y bandas de asesinos, los arma, los disfraza y lo lanza contra quien considera una amenaza para los intereses de las cúpulas dominantes, luego con saña culpa a sus detractores y críticos, persiguiéndolos, acosándolos, encarcelándolos o eliminándolos.
El poder toma la bandera de la justicia para atropellar, se disfraza de salvador, se sube a la tribuna del pueblo y desde ahí arenga con argumentos que usurpa de sus víctimas, para voltear la oposición política a su favor.
El poder gubernamental se apropia de las causas populares, revierte la realidad abyectamente, utilizando sus engendros sociales como brazos para hacer el trabajo sucio, el PRI con su antorcha campesina, con sus organizaciones paleras como la CTM, CROC, CNOP, SENTE, sindicatos de PEMEX, de CFE, etc. donde los trabajadores están permanentemente amenazados con perder su empleo, cuando son cesados de esas organizaciones laborales.
Los gobiernos crean sus propios fantasmas para aterrar y distraer a los pueblos, siempre endebles, depauperados y dispuestos a vender sus conciencias por migajas.
Las autodefensas de Michoacán son fuerzas solapadas por el gobierno, grupos paramilitares armados por el propio ejército mexicano en contubernio con la delincuencia para apoderarse de territorios indígenas ricos en maderas y minerales.  El poder fertiliza con su voracidad a los carteles, hace alianzas con el crimen organizado, es cómplice de gravísimos delitos, es juez y parte oscura de algunas de las más nefastas bandas que proliferan por todos los confines de la patria.
El estado de derecho es una burla para la inteligencia, con saña y sin  escrúpulos, el gobierno captura, procesa, juzga y encarcela a indígenas por comprar mercancía con un billete falso, o por haber robado una maceta; detiene al Dr. Mireles por conspiración, o al líder Yaqui por protestar contra el atropello de su etnia y así podemos encontrar cantidad de análogos casos.
En contraste los verdaderamente delincuentes de cuello blanco, esos que han traicionado el espíritu de la Constitución, esos que han entregado la riqueza nacional a manos privadas extranjeras y locales, esos que han despojado al país de su patrimonio para malbaratarla a parientes, socios y amigos, esos que han recibido comisiones suculentas por las concesiones mineras, esos que se han enriquecido demencialmente a la sombra de la más vil de las corrupciones, esos que levantan la mano al soborno de los cabildeos; esos se pavonean impunes descaradamente en los palacios nacionales, estatales y municipales a todo lo ancho de la patria.

No hace falta nombrarlos, son los mismos de siempre, las mismas familias formadas por ex y actuales presidentes, diputados, senadores, secretarios, subsecretarios, gobernadores, funcionarios.  Los apellidos se repiten, brincan de uno a otro partido, hablan y ante las evidencias, jamás reconocen su responsabilidad, son inocentes, son intachables, nunca en su limpia trayectoria política,  se han robado ni siquiera un peso.             



OBSESIÓN POR EL CRECIMIENTO ECONÓMICO

LA OBSESIÓN  POR  EL CRECIMIENTO  ECONÓMICO

No sé si el crecimiento económico ha sido siempre la obsesión del hombre, pero hoy en día  ha cobrado dimensiones verdaderamente absurdas, existe una compulsión irreflexiva por crecer.
El crecimiento físico y biológico natural, obedece  a leyes homeostáticas, equilibrios que permiten la evolución del sistema, o al menos su permanencia.   
El crecimiento desproporcionado de cualquier especie biológica sobre las otras, genera un desequilibrio homeostático, que se traduce en una atrofia general del sistema, rompe con el grado natural de estabilidad ecológica.
Actualmente el crecimiento económico es una compulsión generalizada, todos los indicios de cualquier signo político, apuntan indefectiblemente al crecimiento económico, como la panacea y única solución para nuestros problemas sociales; las cuestiones que se discuten son solo diferentes formas de llegar a ese maravilloso crecimiento económico, sin ver que esa misma compulsión por crecer económicamente,  es la causa de nuestra miseria como especie biológica, estancada, incapaz de evolucionar.
Acompañando al crecimiento económico ilimitado e inercial, paralelamente vienen otros crecimientos que cuando menos, debemos que tener en consideración: El crecimiento de basureros, desperdicios, desechos tóxicos, escombros, residuos industriales, humos, fábricas de armamento, ejércitos, venenos químicos, efluentes ácidas; crece la concentración en las urbes, la tala de bosques y selvas; crece  la desertificación, la minería a cielo abierto,  la destrucción de arrecifes y manglares; crece el calentamiento global, el agujero de ozono, el deshielo del polo norte, la contaminación atmosférica, la de suelos y aguas de lagos, ríos, y mares; crece la violencia, la tensión internacional, la burocracia inepta, la deuda de las naciones, la dependencia, el hambre de los pobres y su discriminación; crece también el injusto reparto de la riqueza, la voracidad y ambición de los poderosos; crece la depredación de los recursos no renovables y por último crece la población, generalmente la más marginada y abundante.   
Tendríamos que reconocer que el maligno tumor creciente que somos, para nuestra madre tierra, está tomando estadios metastásicos; es decir, está provocando una seria crisis, que pone en peligro nuestra propia sobrevivencia como huéspedes de este planeta,  que nos ha dado cobijo, que nos ha permitido subsistir hasta este grado evolutivo; el tumor  expande sus tentáculos sobre, adentro y encima del paraíso del que brotamos y que lo menos que le debemos tener, es respeto y gratitud, para poder convivir en armonía con sus leyes.
Pero lo hemos traicionado, le hemos infringido daños irreparables, desarrollamos un sistema económico impío, que pasa sobre cualquier principio elemental de ética, que ha profanado los cimientos donde se apoya su salvaje gentileza, su espléndida grandeza.
Plagas, parásitos, pestes, infecciones y tumores deben contenerse, retraerse, disminuirse;  debemos empezar un proceso de curación; de lo contrario, este crecimiento económico desmedido que  tiene obsesionados a los hombres de negocios, a los políticos, a los medios y a casi todos, será la tumba de nuestra civilización.                


EL ESPÍRITU DEMOCRÁTICO

EL  ESPÍRITU  DEMOCRÁTICO

Existen distintas maneras de ver e interpretar la Democracia, así tenemos que hay consecuentemente, varios conceptos dependientes de la voluntad de quien dice ejercerla y de quien la padece o la disfruta.
La Democracia más evocada y referida es la electoral, el maquillaje cosmético que da una apariencia de legitimidad artificial y que se practica en los sistemas políticos de casi todos los países en diferentes grados de calidad.
Es la democracia de la que hablan los políticos montados en ella, los locutores, los moderadores, los partidos, los jueces, los abogados, los burócratas, los intelectuales, los universitarios, los líderes, los empresarios, los funcionarios y los poderosos; es la democracia electoral.
Reducen la Democracia a los procesos electoreros, es decir a campañas,  propaganda,  publicidad,  mítines,  discursos,  promesas,  credenciales,  urnas, comicios, mesas, votos, conteo, compra, acarreados, fraudes, alianzas, cortes, pactos y cabildeo entre otros.
Este tipo de Democracia nos costará el año venidero: treinta y cinco mil millones de pesos  ($35,000`000,000.00) en números redondos, lo que equivale a que cada voto de los ciudadanos empadronados, costará a las arcas públicas, alrededor de $500.00
Dinero no solo improductivo y tirado por el drenaje, sino una perjudicial ponzoña para seguir manipulando y engañando al pueblo soberano de México, recursos abonados al pantano de la corrupción endémica que caracteriza a nuestro país.
Pero hay otras formas de entender la Democracia desde ángulos conceptuales profundos y esenciales y no como meramente superficiales.
El espíritu democrático, tal como el espíritu de las leyes de Montesquieu, no acepta retoques ni componendas, su nitidez no acepta manchas, parches ni disimulos.
La auténtica y pura democracia cuando se da, no requiere vigilancia, candados, controles, ni fiscalización; en ella se vive en un ambiente de confianza en cada miembro de la sociedad; la fidedigna democracia se ejerce directamente por sus beneficiarios, los ciudadanos libres y conscientes, quienes son los depositarios de la soberanía.
No necesita ni institutos, ni comisiones, ni tribunales; éstos son síntoma de la desconfianza, de la disputa por el poder; la genuina democracia prescinde de partidos, de corrientes cupulares, de bancadas, de cabildeos, además repudia a zánganos y parásitos que son onerosa carga para el estado.
En una verdadera democracia existe el pueblo como protagonista de su destino, y se respeta como persona individual al obrero, al campesino, al técnico, al empleado, al operador, al servidor, al indígena, al emprendedor, al profesional, al maestro, al artista, al estudiante, al desocupado, al anciano, al trabajador.
Nadie hay por encima del pueblo, nadie lo representa sino él mismo, habla por su propia boca,  este concepto la democracia es un estilo de convivir, de ser.

Lo demás es pura demagogia.                    

DESCONCIERTO NACIONAL


DESCONCIERTO  NACIONAL

El desconcierto nacional ante el cual, la opinión pública se encuentra anonadada, es cada vez más intenso.  Es un hecho que la mayor parte de la energía que se consume en el mundo proviene de los hidrocarburos, recursos no renovables, cada vez más escasos y por lo tanto más difícil y caro extraer, su agotamiento es evidente, tal como lo demuestra la teoría del Pico de Hubbert.
Cuando el crecimiento demográfico y económico tienden al infinito, como lo revela la obsesión hacia el desarrollo concentrador de riqueza y los recursos energéticos no renovables, tienden a cero; el colapso es inminente, más temprano que tarde; sin esta premisa, no puede haber consideraciones válidas sobre el tema. El control de la natalidad es urgente.
Por lo tanto, sean bienvenidas todas las investigaciones para descubrir, desarrollar y aplicar nuevas fuentes de energía renovables, amén de disminuir la presión sobre los recursos vitales de nuestro mundo.
La alternativa del mencionado gas shale, lutitas o esquisto, tiene serios inconvenientes que vale la pena sopesar, además de tampoco ser renovables.
Los países altamente consumidores de energía, por ser potencias industrializadas y por estar en el hemisferio norte, sufren climas extremos, en el que la vida humana es imposible sin aire acondicionado; países como México no alcanzan tal dependencia.
La necesidad de energéticos, por consecuencia, se acentúa en países como Estados Unidos y Canadá, nuestros socios en el TLCAN y vecinos boreales que tienen puesta la mira en los recursos energéticos del socio del sur, al que todavía le queda algo de su riqueza.
De acuerdo al modelo de desarrollo económico del capitalismo, sistema en el que estamos inmersos, la utilidad de los negocios es la premisa fundamental, para su correcto funcionamiento.
En el entramado económico surgen conceptos controversiales, uno es la competencia y otro es la productividad, pilares que sostienen e impulsan el progreso, el crecimiento y el desarrollo tan obsesivamente buscado.  La competitividad atada al primero, es un auténtico precepto, casi dogma, al que se refieren y dirigen los esfuerzos globalizantes, olvidando y sepultando para siempre las ideas de cooperación, colaboración, engranaje y armonía económica.        
La productividad está estrechamente vinculada con la reducción de los costos, con la mano de obra barata y su explotación, con la plusvalía, con la eficiencia, con el rendimiento del capital para lograr  la máxima rentabilidad y así retribuir los más altos intereses al accionista.  Las bolsas de valores son casinos de especulación, donde la banca, los tahúres y los apostadores juegan a ganar mucho más.
En todos los medios de comunicación se menciona el crecimiento como objetivo, la panacea, un engrosamiento infinito de la economía y consecuentemente la depredación del planeta que nos hospeda.
Aunque se habla de democracia, todos sabemos que no existe ni siquiera de manera incipiente en México, todo es una cínica simulación, les consta a todos los políticos, ni el pueblo ni su opinión cuentan para nada, excepto para darle atole con el dedo cada período electorero.  Todo ya está decidido desde arriba, no le demos vueltas.
Quienes verdaderamente gobiernan el país son inamovibles, son los más altos beneficiarios del sistema, actualizado en el Consenso de Washington,  cuyo modelo seguimos al pie de la letra, como en las instrucciones:
                   7) Expansión de la inversión extranjera directa.
                   8) Privatización de las empresas públicas.
                   9) Desregulación.  
Los funcionarios visibles son piezas menores que cada período electorero, levantan el dedo en busca de otra oportunidad para no desprenderse de la ubre presupuestal a cambio de su servilismo.
La corrupción amparada con impunidad y de la mano de los medios, es intocable en las entrañas más profundas del poder, convirtiéndose así en garantía para consumar hasta la más vil de las traiciones sin cargo de conciencia, pues argumentan en silencio: “si yo no lo hago, otro lo haría”
Las empresas petroleras, mineras  y energéticas internacionales que ya están con un pie en el territorio nacional no son hermanas de la caridad, llegan a seguir corrompiendo. Los órganos reguladores que teóricamente  van a controlar  a las empresas extranjeras, serán integrados por la misma clase de burócratas de siempre, simplemente no pueden escapar del soborno, el cabildeo, los regalos, las amenazas, los premios, etc.
Explorarán a fondo las áreas y ubicarán con precisión yacimientos y vetas, amén del conocimiento con el que ya cuentan, merced a la detección satelital ya realizada desde el espacio; los recursos energéticos del planeta están localizados, calificados y cuantificados con alta tecnología.
Tal es la razón por la que anticipándose a la posible renuencia de campesinos, ejidatarios, comuneros y propietarios mexicanos, estas gigantescas empresas trasnacionales, han exigido al Gobierno que se legalice la ocupación temporal de las tierras susceptibles de guardar en sus entrañas riqueza energética o minera, mientras duren los trabajos geológicos y de extracción; una vez explotado el recurso, fracturado y contaminado el subsuelo, se devolverá al dueño su posesión devastada.

Para convencer al campesino, el gobierno les promete una participación en los beneficios de las trasnacionales con un porcentaje de alrededor del 1.8%
Las menguadas reservas petroleras que aun tenemos serán alimento para la desenfrenada voracidad de la economía de consumo capitalista de la superpotencia septentrional.
El subsuelo del norte del país será perforado con miles de pozos de entre 5 a 7 km de profundidad, para despertar el gas esquisto o shale que duerme su arcaico letargo y hacerlo brotar presionándolo con miles de millones de litros de agua combinado con potentes químicos y arena, para fracturar la roca.
Agua que en el norte del país escasea para beber, limpiar, lavar, drenar, bañar, cocinar y regar; pero eso no es considerado importante y además la extracción del gas, solo durará unos meses; pero dejará residuos hidráulicos contaminados e inservibles, tanto para el consumo humano como para la agricultura,  con el ingrediente de desencadenar graves y fatales enfermedades entre la población aledaña.
La consulta popular es otra entelequia, franqueada por un aberrante sistema que llaman democrático, puede anticiparse que el resultado sea tan vano como lo ha sido la elección de nuestros representantes. Los medios harán su parte y el convencimiento de los beneficios de la entrega de los recursos energéticos de México al capital privado, será así avalado por abrumadora mayoría.
Las contrarreformas, que no son de EPN, quien es casi un iletrado, sino que vienen dictadas desde Washington, se sujetan a la inversión extranjera trasnacional, no modifican el escenario de concentración económica, sino que adecuaron modificaciones institucionales para ofrecer más garantías a la inversión depredadora y a la sobreexplotación de los recursos naturales no renovables de México.
No satisfechos con la consecuencia de retirar el apoyo que representan los ingresos petroleros de Pemex al presupuesto nacional, ahora el pueblo cubrirá el pasivo laboral acumulado tanto de Pemex como de la CFE. Dinero que pagaremos durante 30 años junto con el FOBAPROA y lo que se vaya acumulando en los próximos lustros.  ¿Qué nos espera?
Se salieron con la suya, como siempre, en perjuicio de los pueblos, este fenómeno sucede a gran escala en todo el orbe, por esa razón el poder supremo, pone tanto empeño en dividir al hombre en naciones, haciendo a los ciudadanos de cada región, víctimas por igual de este sistema y forzados a que permanezcan aislados de sus hermanos de clase en la misma desgracia.

Ya los conocemos, son hábiles en cambiarse la cadena, sin quitarse el collar, aprueban, levantan la mano, son ignorantes, tienen vocación lacayuna.
Las redes sociales son una ventana de esperanza para el verdadero diálogo entre las bases de la especie humana y corregir el rumbo que nos está llevando a la degradación de la civilización.       






    

LA TIERRA

LA  TIERRA

-¿Entonces la humanidad en su conjunto desea el suicidio?-
-No toda la humanidad,  en realidad el poder es quien dicta indirectamente el aniquilamiento de la especie-
-¿Luego no hay un plan preconcebido?-
-No, pero en la búsqueda de ganancias específicas del poder económico y político, sus líderes se han dado cuenta de los efectos “secundarios” que el proyecto expansionista, representa para la sustentabilidad de las condiciones físicas que la vida del hombre necesita para continuar existiendo en este planeta; por eso, tal vez, han evocado la idea de un gobierno mundial y la restricción de la explosión demográfica, la que ejerce enorme presión sobre los recursos naturales.-
-¿Qué piensan hacer?-
-El problema es harto complejo, ya que existen más de siete mil millones de seres humanos en la tierra, la inmensa mayoría de ellos en precarias condiciones, solo un bajo porcentaje apuradamente satisface sus necesidades y una pequeña minoría goza de excelente calidad de vida-
-Lo que significa que sobramos la gran mayoría-
-¡Exacto!-
-El suicidio colectivo de nuestra especie no está predeterminado ni dentro de nuestra información genética, ni por el destino ni menos por alguna profecía; sino que es consecuencia de una inercia histórica semi salvaje, que no hemos logrado superar aún,  a pesar de los impresionantes avances científicos y tecnológicos alcanzados. El hecho es que no deberíamos continuar así-
-¿Cómo?-
-Con los mismos patrones económicos de consumo, de convivencia, de competencia, de supremacía de unos sobre otros; lo que irremisiblemente nos conduce al caos, a la destrucción de nuestra civilización, a un daño a nuestro planeta que tardará siglos sino milenios en recuperarse.
Es por esto que hace falta un alto en el camino, antes que sea demasiado tarde y hacer una profunda reflexión conjunta.
Cuando cada quien, trabaja por y para su lado, trátese de personas, religiones, grupos, países, instituciones u organizaciones de manera reduccionista, lo que se logra es desgarrar la tierra, soporte de todos.
La voracidad humana no tiene límites, no se detiene ni aún frente a las evidencias del cambio climático, tampoco ante la inminente extinción de los hidrocarburos-
-El sistema se reafirma a pesar de las alarmas encendidas-
-Las diversas religiones prosiguen en su competencia irracional, los fundamentalismos exacerbados por los intereses del poder, se agreden con violencia sanguinaria en diversos frentes, la mente imperialista sigue encendida en las naciones poderosas-
- La desertificación no cesa, la tala de bosques sigue, la industria militar se fortalece, la búsqueda de beneficios económicos como prioridad del sistema, aplasta al hombre-
-¿Habría que modificar el sistema?-
-No solo modificarlo, hay que erradicarlo de tajo, ninguna reforma al monstruo sobre el que vamos montados le hará ser benigno, el solo cambiar su apariencia, su maquillaje cosmético,  le deja intacta su destructiva esencia, deshumanizada e irresponsable-
-¿Qué es lo que tenemos que transformar?-
-Sus principios, sus valores, sus paradigmas que son la médula del problema.    
                       


DOS CAMINOS CONVERGENTES

DOS  CAMINOS CONVERGENTES

Cualquier hombre de mediana conciencia y algo de cultura se percata que el crecimiento demográfico y económico de la humanidad, está supeditado a los recursos con que cuenta nuestro planeta.

Dichos recursos son fijos, obedecen a leyes de equilibrio, los hay renovables, siempre que se les permita hacerlo y los hay no renovables, es decir sometidos al agotamiento total.

El futuro llega sin pedir permiso, simplemente se presenta, irrumpe como consecuencia del empuje temporal, nos alcanza y nos amenaza, nos previene y nos advierte, sobre lo que hicimos bien o mal.

Hay científicos como Stephen Hawking que, ante esta ecuación en la que nuestro crecimiento llegará a un clímax irreversible, en el que los escasos recursos naturales e indispensables para la sobrevivencia, no soporten más ni el daño ni la depredación que nuestra civilización industrial y comercial provoca a la Tierra; proponen ellos,  como solución, la salida al cosmos, a la conquista del espacio exterior, la invasión a los astros más cercanos para asentar ahí, las primeras bases terrícolas.

La Luna como una primera avanzada, para colonizar después Marte, tal vez algún satélite de Júpiter y quizá otro de Saturno y así continuar la emigración a otros remotos planetas que pudieran ser habitables, ya que la tierra habrá quedado inservible.

También existen otras corrientes de pensamiento que se conjugan en intentar salvar nuestro primitivo hogar, estas proponen valorar la Tierra como el Edén del Universo, donde se reunieron condiciones excepcionales y únicas, que permitieron el desarrollo de la vida y con ésta, la vida del hombre.     

Dos caminos que convergen en conservar la especie humana, una mediante la osadía de escapar del páramo en que estamos convirtiendo nuestro planeta y otro que propugna rescatarlo de nuestras propias garras.


   

POR EL AMOR DE DIOS!

POR  EL  AMOR  DE  DIOS!

A través de los últimos siglos, los países poderosos han despojado de sus tesoros, de sus riquezas y de sus materias primas a los pueblos del mundo  conquistados.

Diversas estrategias han empleado para saquearlos, han sometido a hordas de africanos, los han cazado como si fueran bestias, los han encadenado, los han herrado, los han vendido como cualquier objeto en el mercado.

No contentos con saquearlos, han destruido sus culturas ancestrales, han suplantado sus mitos por el cristianismo, marcándolos con la cruz del calvario, pretextan que los han redimido, que les han dado la salvación.

Los occidentales sin compasión alguna, pisotearon a su paso, la natural disidencia autóctona, dividieron y vencieron astutamente a los indígenas, haciéndolos sus vasallos, robaron su oro, su plata, sus frutos, sus semillas, sus tierras, sus aguas.

Los conquistadores se enseñorearon con la venia de su dios, extrajeron sus baluartes, destruyeron sus templos, arrasaron sus aldeas, aplastaron su alma, violaron sus mujeres, abusaron de sus niñas, masacraron a sus hombres y siguieron durmiendo tranquilos, con sus conciencias limpias, con sus manos juntas, obedeciendo el designio de su dios.     

El fin justifica los medios usados para imponer su verdad, ahora el nuevo mito impera: brujos, hechiceros, chamanes y herejes fueron quemados vivos, el humo de las hogueras de leña verde llegó a los cielos donde habita su dios que satisfecho sonreía de las masacres, asesinaban en su nombre y Jehová se complacía.

Todo pensamiento rebelde fue proscrito, toda crítica prohibida, todo intento de libertad condenado; pensamientos, palabras y letras inconformes reprimidos, criminalizados aquellos actos que no fueran de sujeción y sometimiento al poder hegemónico europeo y cristiano.


La inercia histórica como un alud continúa arrastrando la injusticia sin que haya visos de acabar, en cambio parece fortalecerse cada día, la estrategia utilizada para enfrentar a los débiles entre sí,  ha dado magníficos resultados para el poder,  todo sea por el amor de dios.            

LA OCUPACIÓN

 LA  OCUPACIÓN

Las tropas extranjeras invasoras entraron a la capital en medio del jolgorio, el griterío, el regocijo y los aplausos de aquel entregado pueblo.

Algunos de los soldados de aquel contingente parecían haber sido reclutados de las filas autóctonas que, al igual que la muchedumbre perpleja ante el espectáculo de la ocupación, también lucía tez morena y pelo oscuro, éstos marchaban a la retaguardia uniformados y orgullosos del escudo de las estrellas y barras que distinguen al tío Sam

Los espectadores sostenían globos de colores que dejaban escapar al paso del arrogante y victorioso ejército, insuflaban espanta suegras, soplaban silbatos, sacudían maracas, lanzaban confeti y serpentinas a los invasores con la sonriente complacencia de sus jefes.

Al frente, la banda de guerra ejecutaba el himno norteamericano; eunucos, burócratas, borrachos, clérigos y traidores gritaban de alegría al sentir el arrogante taconeo de las botas militares desfilando por la gran plaza.

Cientos de trabajadores en overol limpiaban los escombros que había dejado el incesante bombardeo sufrido por la ciudad, otros regaban con mangueras de presión la sangre casi coagulada y costras embarradas en calles y banquetas, mientras enfermeros y para médicos recogían cadáveres y  tripas diseminados después de la última resistencia.

Los restos de los defensores nacionales, fueron inmolados con el desprecio que dijeron merecer los nuevos amos. Los heridos fusilados, en los hospitales solo atendían a los apedreados extranjeros, que recibían trato de héroes.

El nuevo gobierno fue escogido entre los más conspicuos admiradores del ejército invasor, entre los más fieles y sumisos ciudadanos que cooperaron con la entrega de la soberanía, a la autoridad superior anglosajona.

Se izó su bandera en el palacio nacional, tronaron los cañones en señal de respeto, los ahí presentes saludaron con lágrimas de alegría a los Generales invasores que se frotaban las manos por haber cumplido con éxito, la misión imperial  encomendada.


Muchos adherentes se frustraron al saber la negativa del imperio extranjero para admitirlos como nuevos ciudadanos, pero se conformaron con seguir siendo tan solo siervos por los siglos de los siglos.  

miércoles, 24 de septiembre de 2014

CAPITAL Y CORRUPCIÓN

CAPITAL  Y  CORRUPCIÓN

La sociedad moderna para funcionar de la sórdida forma en que lo hace, depende del flujo de inversión de los capitales, tanto de los especulativos como de los productivos; los capitales son acumulación de ahorro extraído del hombre, sea de la fuerza laboral, del genio de los científicos, del talento de los técnicos o de la habilidad de los administradores.

Tanto los gobiernos como las empresas requieren de apoyo financiero para operar, por lo que recurren a endeudarse con instituciones bancarias,   primordialmente extranjeras, mismas que obedecen a criterios trasnacionales.    

Campañas políticas que son sufragadas a través de inversiones de capital que obligatoriamente tienen que redituar jugosos beneficios a sus fuentes, con lo que queda en entredicho la cacareada democracia.

Instituciones, gobiernos y particulares buscan, a toda costa, atraer inversiones de los grandes capitales, que se frotan las manos para situarse donde se le ofrezca la mayor rentabilidad: facilidades fiscales, ecológicas, laborales, materiales, servicios y mercados.  Tenemos así un mundo miserable que lucha por la preferencia del depredador más astuto; pero el capitalismo posee una ventaja sin igual, tiende a monopolizarse; en contraste, los trabajadores tienden a la competencia entre sí, por el sustento inmediato.    

Esto pone de manifiesto donde está la verdadera autoridad de la que emanan las políticas, los planes, los lineamientos, las estrategias, las instrucciones y las órdenes que los gobiernos se limitan a cumplir, sin considerar las objeciones de sus pueblos, por los daños ecológicos ni sociales.

Las leyes se amoldan a los deseos del capital para legitimar el abuso y la depredación, toda inversión es bienvenida en aras del “crecimiento y desarrollo de la economía” sin importar los efectos colaterales que en última instancia repercutirán  a largo plazo, cuando hayan extraído hasta la última gota o gramo del recurso económicamente explotable.

Todo está a la venta, la lealtad, la dignidad, la congruencia, el nacionalismo, la honra, el honor; todo tiene precio, todo está en el mercado de valores morales. 

Los partidos políticos abandonan sus principios, canjean privilegios, negocian presupuestos, favores, perdones, candidaturas, pactos, impunidades, auditorías.

Los consorcios interesados en invertir sus capitales en negocios antes no permitidos por la Constitución, cabildean dentro y fuera del Congreso para convencer a legisladores y jueces, a fin que se inclinen a su favor, con jugosos sobornos, y éstos,  alegres lo hacen; desperdiciar una oportunidad de brincar hacia la riqueza personal; es, en este sistema de consumo, una tontería, propia, solo de un necio, dicen. 

Si no hubiera corrupción, en ese hipotético y remoto caso, todo funcionaría bien: la educación, la energía, las telecomunicaciones, la salud, la ecología, la agricultura, la justicia, las leyes y la política.

Pero cuando desde arriba, de los niveles más altos la jerarquía del poder escurre la podredumbre, cuando la autoridad no dimana de un proceso democrático limpio y justo ¿Qué se puede esperar?   

¿Ante quién delatar las violaciones al espíritu de la constitución? ¿Ante quien denunciar la corrupción, los abusos de la autoridad, las injusticias cotidianamente sufridas por los pueblos?

Los gobernantes han dado una y otra vez pruebas de traición, de robo, de fraude, de bajeza, de hipocresía, de cinismo, de vileza, de desprecio a la ciudadanía, de criminalidad, de inconfiabilidad.

No debemos cruzar los brazos y esperar con fe a que se enmienden, a que se den cuenta del mal que, al hacerlo a su patria, también lo hacen a ellos mismos y a sus familias, este defecto lo padecemos todos los pueblos del planeta en una mayor o menor medida.

Cuando los gobiernos no sirven a sus pueblos sino a intereses ajenos, deben ser modificados, alterados y depuestos, de acuerdo al Art. 39 de nuestra Constitución Política.

   



     
      


lunes, 15 de septiembre de 2014

EL BAILE DE LAS FORTUNAS

EL  BAILE  DE  LAS  FORTUNAS

La danza de los potentados, el juego de los millones no cesa, los nombres de los más conspicuos y opulentos hombres de negocios se barajan en la cúspide de la riqueza, allá donde por la revista Forbes, nos enteramos de sus cuitas y corruptelas.

Los miserables, los pobres y la clase media con todas sus escalas, nos debemos contentar con saber de sus inconmensurables capitales, brincando entre sus cuentas, como si fuera un balón cargado de oro y dinamita.

Las acciones de los consorcios multimillonarios saltan en una especie de casino, se agitan en las bolsas de valores,  mientras el pueblo expectante y atolondrado, no alcanza a comprender las fintas de estos tahúres, cubiertos de firmas, marcas y confusos escudos de impunidad, relegándonos no solo a ser espectadores, sino también a víctimas de tan negro y vil espectáculo.

Gigantes de las telecomunicaciones cuyos dominios tienen un sospechoso origen, conviven en los mismos exclusivos clubs, departen en los mismos restaurantes, se cruzan en linajes convenientes, celebran juntos en Palacio Nacional, se reúnen en los Pinos, se suben a un rin de pacotilla para intercambiar intereses y sonrisas, frente a un público estupefacto que aplaude o abuchea inerme, sus hazañas bursátiles y financieras. 

Como si fuera un score deportivo, en el que los aficionados están inmersos, así el público es enterado de los golpes bajos, de las carambolas de tres bandas, que los contendientes de peso completo fingen darse, pero bajo el agua, se mofan de los cautivos consumidores de sus enajenantes servicios y productos.

Lo absurdo de estas cínicas aberraciones, es que son tema de conversación y preocupación para radio escuchas y televidentes, que se tuercen los dedos a favor o en contra de los colosos, que se reparten el pastel del poder mediático.

¿Hasta cuándo habrá de abrir los ojos el pueblo? ¿Hasta cuándo habrá de desengancharse de este sórdido espectáculo en el que él es el protagonista pasivo y su atención, motivo de las discordias de los monstruos del engaño, el poder y la riqueza.  




     

VOCACIÓN POLÍTICA

VOCACIÓN  POLÍTICA

En una democracia de las que están muy en boga en nuestros días, conocida periodista entrevistaba a un Diputado Pluri nominal, quien ya  había sido, en anterior período, Senador electo.

- Platíquenos Licenciado, sobre su andar en la política, sobre sus éxitos y la manera como a brincado los obstáculos, en su meteórica carrera-

-Toda mi vida me he dedicado a la Democracia, sin ella no sería nadie, un mediocre como usted o como cualquier otro reportero-

-Para usted ¿qué es la democracia?-

-Es un juego peligroso, muy divertido y sobretodo es exclusivo, no cualquiera tiene acceso, hay que saber comer estiércol sin hacer gestos, es el arte de fingir, de engañar, de dar por su lado a las masas populares y someterse a los poderosos –

-¿Cómo le nació esta vocación Licenciado?-

- Desde muy joven sentí la inclinación a la voracidad, a no tener medida en la ambición, a saber hacerme guaje oportunamente, levantar la mano convenientemente, hacer caravanas pertinentes y he sido muy audaz en la adulación discreta; por eso me aconsejó mi padre meterme al partido desde la Preparatoria, inmediatamente participé en las elecciones estudiantiles, organicé una planilla y a grillar se ha dicho.

Déjeme decirle a usted, que lo traigo en la sangre, es cosa de familia, este gusto se hereda, la fascinación por el dinero fácil y abundante se intuye-

-¿Por qué dice usted Licenciado, que lo trae de familia?-

-Mire, por ejemplo, mi primo Jacinto es Senador de la República y Rufino, mi hermano será Diputado en la próxima legislatura, Marisela mi sobrina anda en campaña, mi tío Tomás es Alcalde de su Municipio-.

-¿Todos ellos viven del presupuesto público?-

-Y de los negocitos que nos van saliendo por el camino, nos echamos la mano unos a los otros.-

-¿A todos les va bien?-
- No se crea, hay veces que las circunstancias se ponen difíciles, ahí tiene usted a mi cuñado Dimas, que este año no pudo ir a las Vegas a reivindicarse en la ruleta, en Diciembre le bajaron en una sola sentada todo el presupuesto anual del Ayuntamiento que encabeza ¿dígame usted si será justo?  Este año está ahorrando hasta el último peso para el desquite.-

-¿Por eso no acabaron el puente de Ajuchitlán?-

-No, ni siquiera lo empezaron, todavía la pobre Cabecera Municipal se quedó endeudada con bancos y prestamistas, Dimas tuvo que empeñar los camiones de la basura, vender tres camionetas del ayuntamiento, ¡ah! y dos motocicletas, dice que aún le quedan dos bombas de agua como respaldo si vuelve a perder este año, que es lo más seguro, ya ve lo que le pasó a Ortega el famoso Tesorero.-

-¿Piensa Licenciado, algún día retirarse de la política?-

-Ni de broma, no ve que no se hacer nada y mire que no soy tan arrastrado, a mí, como dijo Don Carlitos, no me den ¡pónganme donde haya! -        

-¿No le gustaría trabajar en alguna otra actividad?-

-Definitivamente no, mire la verdad es que soy un bueno para nada, además soy un haragán que me gusta ir a comer invitado por el Congreso, soy de gustos refinados, me lleno con buenos platillos, gusto de excelentes vinos, visto a la moda, tengo un Cadilac y otras unidades todas blindadas, me he acostumbrado a estar rodeado de lambiscones y guaruras que cuiden mis espaldas de mis amigos y de mis múltiples enemigos.-

- ¿Qué tal deja la política?-

-Bastante bien, es solo cuestión de saberle, hay que alinearse con el poder supremo, tener olfato diplomático para detectar al “bueno” y arrimarse bajo su sombra, una especial sensibilidad gremial, seguir algunos principios como no moverse para salir en la foto, como dijera Don Fidel.

También se debe saber cuidar la lengua, una palabra, una frase de más puede ser catastrófico para la proyección política, más vale ser recatado y prudente, jamás criticar al régimen, nunca contradecir al jefe, la sumisión considero es la mejor virtud, siempre saber agacharse cuando así conviene frente a las arbitrariedades de la autoridad superior, evaluar el poderío de cada actor para obrar en consecuencia, ser implacables con los enemigos de la cúpula, ser prodigo en halagos, elogios y cortesías con la élite.-
-¿Qué características considera usted convenientes para entrar en la política?-

- La astucia, el cinismo, la hipocresía, la ambición, la ostentación y la elocuencia; no andar con remilgos de principios y valores, hay que inclinar la cabeza frente al poder y mostrar al mismo tiempo puño de hierro ante el débil.-

-¿Licenciado, ha usted acumulado fortuna en la política?-

-Hombre, pues no lo que me hubiera gustado, sí, en efecto cuento con algunas propiedades aquí y en el extranjero, también poseo tres cuentas bancarias en inversiones en algunos paraísos fiscales; pero no crea, siento cierta desconfianza en algunos presta nombres, estoy temiendo que vayan hacerse los occisos cuando reclame mis saldos, ya ve usted como es la gente de deshonesta y a veces dan cada ¡sorpresita!-

-¿Por qué le gusta la política Licenciado?-

-Bueno, es una actividad muy noble y redituable, mire además que se goza de buen sueldo y jugosas prestaciones, se tienen ventajas y canonjías, también se nos facilita hacer estupendos negocios por abajo del agua, en lo obscurito como se dice y lo más emocionante es que se disfruta de inmunidad,  lo que garantiza impunidad, por eso de guaje me salgo de la jugada.-                



       

ATERRIZAJE DE LA REFORMA ENERGÉTICA

ATERRIZAJE  DE  LA  REFORMA  ENERGÉTICA  (una ironía)

Las reformas no se concretan, braman los comunicadores, las promesas del presidente de todos los mexicanos no aterrizan todavía,  rezongan los locutores, las palabras no se cumplen aún, rebuznan los medios, con el más alto volumen de sus bocinas.

De las reformas me como un plato, comentan los comensales en cafés, restaurantes y cantinas; nada más nos ilusionan y no vemos aún los capitales llegando con sus dragas, grúas, perforadoras, equipos, plataformas y personal técnico y administrativo.

Se desvanecen nuestras esperanzas de ver las nuevas instalaciones y gasolineras extranjeras, se disipan nuestros sueños de contemplar absortos las plataformas norteamericanas, asiáticas y europeas llegar a nuestras costas,  para escarbar el fondo de nuestras costas tamaulipecas, veracruzanas, tabasqueñas y campechanas, vociferan los burgueses.   

Nos estamos cansando de esperar el arribo de Exxon, de Chevron, de Gulf, de British Petroleum, de Shell, de Iberdrola y de tantas otras empresas trasnacionales que vendrían a extraer la riqueza de nuestro territorio, para repartirlo con nuestros modestos empresarios y flamantes políticos, graznan en los medios.

Estamos ansiosos de ya ver el desmoronamiento definitivo de PEMEX y la CFE, para demostrar definitivamente que las empresas estatales son un fracaso económico, funcional y administrativo, plagado de corrupción, grita el cardenal en la basílica.

Con lágrimas en los ojos y resollando, un comentarista del canal de las estrellas, gime con voz entrecortada, que las promesas puedan ser solo un espejismo y no se instrumenten con la debida velocidad, como lo reclama la gran mayoría del pueblo mexicano.

No hemos logrado ver la aplicación de la fractura hidráulica que nos aseguraron, vendría con la reforma energética que acordamos, rugen los alcaldes norteños; dónde está la maquinaria que nos juraron llegaría para inyectar millones de metros cúbicos de agua, retirada de nuestros mantos friáticos, para que junto con agentes químicos impulsaran el gas esquisto de las garras del subsuelo y que salga a la superficie, para usarlo como combustible, estamos temerosos de que esto solo sea, otro engaño.

Todo es muy bonito en intensión, en papel, en declaraciones, en leyes, en decretos, en reformas constitucionales, pero hay obstáculos que tendremos que enfrentar y eliminar, la oposición de ciertas corrientes retrogradas empeñadas en detener nuestro crecimiento y desarrollo, deberán ser derrotadas en la consulta popular, ahí el pueblo consciente avalará con toda su fuerza, la aplicación de la reforma energética, rumian  los militantes de los partidos preponderantes.

Dios quiera se cumplan las promesas de la apertura a la inversión de capitales extranjeros en la práctica y no solo en teoría, ya nos morimos de ganas de ver  hechos no solo de oír promesas y buenas intenciones, ladraron los senadores de la república.


¡Calmex! -  Relincha el primer mandatario, no coman ansias, todo a su debido tiempo, la voluntad del pueblo será realizada, siempre cumplo mis promesas, ¡no les fallaré!   

EL ESPÍRITU DEMOCRÁTICO

EL  ESPÍRITU  DEMOCRÁTICO

Existen distintas maneras de ver e interpretar la Democracia, así tenemos que hay consecuentemente, varios conceptos dependientes de la voluntad de quien dice ejercerla y de quien la padece o la disfruta.

La Democracia más evocada y referida es la electoral, el maquillaje cosmético que da una apariencia de legitimidad artificial y que se practica en los sistemas políticos de casi todos los países con diferentes grados de calidad.

Es la Democracia de la que hablan los políticos montados en ella, los locutores, los moderadores, los partidos, los jueces, los abogados, los burócratas, los intelectuales, los universitarios, los líderes, los empresarios, los funcionarios y los poderosos, es la electoral.

Reducen la Democracia a los procesos electoreros, es decir a campañas,  propaganda,  publicidad,  mítines,  discursos,  promesas,  credenciales,  urnas, comicios, mesas, votos, conteo, compra, acarreados, fraudes, alianzas, cortes, pactos y cabildeo entre otros.

Este tipo de Democracia nos costará el año venidero: treinta y cinco mil millones de pesos  ($35,000`000,000.00) en números redondos, lo que equivale a que cada voto de los ciudadanos empadronados, costará a las arcas públicas, alrededor de $500.00

Dinero no solo improductivo y tirado por el drenaje, sino una perjudicial ponzoña para seguir manipulando y engañando al pueblo soberano de México, recursos abonados al pantano de la corrupción endémica que caracteriza a nuestro país.

Pero hay otras formas de entender la Democracia desde ángulos conceptuales profundos y esenciales y no como meramente superficiales.

El espíritu democrático, tal como el espíritu de las leyes de Montesquieu, no acepta retoques ni componendas, su nitidez no acepta manchas, parches ni disimulos.

La auténtica y pura Democracia cuando se da, no requiere vigilancia, candados, controles, ni fiscalización; en ella se vive en un ambiente de confianza en cada miembro de la sociedad; la fidedigna Democracia se ejerce directamente por sus beneficiarios, los ciudadanos libres y conscientes, quienes son los depositarios de la soberanía.

No necesita ni institutos, ni comisiones, ni tribunales; éstos son síntoma de la desconfianza, de la disputa por el poder; la genuina Democracia prescinde de partidos, de corrientes cupulares, de bancadas, de cabildeos, además repudia a zánganos y parásitos que son onerosa carga para el estado.

En una verdadera Democracia existe el pueblo como protagonista de su destino, y se respeta como persona individual al obrero, al campesino, al técnico, al empleado, al operador, al servidor, al indígena, al emprendedor, al profesional, al maestro, al artista, al estudiante, al desocupado, al anciano, al trabajador.

Nadie hay por encima del pueblo, nadie lo representa sino él mismo, habla por su propia boca,  este concepto la Democracia es un estilo de convivir, de ser.


Lo demás es pura Demagogia.                    

DESCONCIERTO NACIONAL

DESCONCIERTO  NACIONAL

El desconcierto nacional ante el cual, la opinión pública se encuentra anonadada, es cada vez más intenso.  Es un hecho que la mayor parte de la energía que se consume en el mundo proviene de los hidrocarburos, recursos no renovables, cada vez más escasos y por lo tanto más difícil y caro extraer, su agotamiento es evidente, tal como lo demuestra la teoría del Pico de Hubbert.

Cuando el crecimiento demográfico y económico tienden al infinito, como lo revela la obsesión hacia el desarrollo concentrador de riqueza y los recursos energéticos no renovables, tienden a cero; el colapso es inminente, más temprano que tarde; sin esta premisa, no puede haber consideraciones válidas sobre el tema. El control de la natalidad es urgente.

Por lo tanto, sean bienvenidas todas las investigaciones para descubrir, desarrollar y aplicar nuevas fuentes de energía renovables, amén de disminuir la presión sobre los recursos vitales de nuestro mundo.

La alternativa del mencionado gas shale, lutitas o esquisto, tiene serios inconvenientes que vale la pena sopesar, además de tampoco ser renovables.

Los países altamente consumidores de energía, por ser potencias industrializadas y por estar en el hemisferio norte, sufren climas extremos, en el que la vida humana es imposible sin aire acondicionado; países como México no alcanzan tal dependencia.

La necesidad de energéticos, por consecuencia, se acentúa en países como Estados Unidos y Canadá, nuestros socios en el TLCAN y vecinos boreales que tienen puesta la mira en los recursos energéticos del socio del sur, al que todavía le queda algo de su riqueza.

De acuerdo al modelo de desarrollo económico del capitalismo, sistema en el que estamos inmersos, la utilidad de los negocios es la premisa fundamental, para su correcto funcionamiento.

En el entramado económico surgen conceptos controversiales, uno es la competencia y otro es la productividad, pilares que sostienen e impulsan el progreso, el crecimiento y el desarrollo tan obsesivamente buscado.  La competitividad atada al primero, es un auténtico precepto, casi dogma, al que se refieren y dirigen los esfuerzos globalizantes, olvidando y sepultando para siempre las ideas de cooperación, colaboración, engranaje y armonía económica.       
     
La productividad está estrechamente vinculada con la reducción de los costos, con la mano de obra barata y su explotación, con la plusvalía, con la eficiencia, con el rendimiento del capital para lograr  la máxima rentabilidad y así retribuir los más altos intereses al accionista.  Las bolsas de valores son casinos de especulación, donde la banca, los tahúres y los apostadores juegan a ganar mucho más.

En todos los medios de comunicación se menciona el crecimiento como objetivo, la panacea, un engrosamiento infinito de la economía y consecuentemente la depredación del planeta que nos hospeda.

Aunque se habla de democracia, todos sabemos que no existe ni siquiera de manera incipiente en México, todo es una cínica simulación, les consta a todos los políticos, ni el pueblo ni su opinión cuentan para nada, excepto para darle atole con el dedo cada período electorero.  Todo ya está decidido desde arriba, no le demos vueltas.

Quienes verdaderamente gobiernan el país son inamovibles, son los más altos beneficiarios del sistema, actualizado en el Consenso de Washington,  cuyo modelo seguimos al pie de la letra, como en las instrucciones:
                   7) Expansión de la inversión extranjera directa.
                   8) Privatización de las empresas públicas.
                   9) Desregulación.  

Los funcionarios visibles son piezas menores que cada período electorero, levantan el dedo en busca de otra oportunidad para no desprenderse de la ubre presupuestal a cambio de su servilismo.

La corrupción amparada con impunidad y de la mano de los medios, es intocable en las entrañas más profundas del poder, convirtiéndose así en garantía para consumar hasta la más vil de las traiciones sin cargo de conciencia, pues argumentan en silencio: “si yo no lo hago, otro lo haría”

Las empresas petroleras, mineras  y energéticas internacionales que ya están con un pie en el territorio nacional no son hermanas de la caridad, llegan a seguir corrompiendo. Los órganos reguladores que teóricamente  van a controlar  a las empresas extranjeras, serán integrados por la misma clase de burócratas de siempre, simplemente no pueden escapar del soborno, el cabildeo, los regalos, las amenazas, los premios, etc.

Explorarán a fondo las áreas y ubicarán con precisión yacimientos y vetas, amén del conocimiento con el que ya cuentan, merced a la detección satelital ya realizada desde el espacio; los recursos energéticos del planeta están localizados, calificados y cuantificados con alta tecnología.

Tal es la razón por la que anticipándose a la posible renuencia de campesinos, ejidatarios, comuneros y propietarios mexicanos, estas empresas gigantes trasnacionales, han exigido al Gobierno que se legalice la ocupación temporal de las tierras susceptibles de guardar en sus entrañas riqueza energética o minera, mientras duren los trabajos geológicos y de extracción; una vez explotado el recurso, fracturado y contaminado el subsuelo, se devolverá al dueño su posesión devastada.

Para convencer al campesino, el gobierno les promete una participación en los beneficios de las trasnacionales con un porcentaje de alrededor del 1.8%

Las menguadas reservas petroleras que aun tenemos serán alimento para la desenfrenada voracidad de la economía de consumo capitalista de la superpotencia septentrional.

El subsuelo del norte del país será perforado con miles de pozos de entre 5 a 7 km de profundidad, para despertar el gas esquisto o shale que duerme su arcaico letargo y hacerlo brotar presionándolo con miles de millones de litros de agua combinado con potentes químicos y arena, para fracturar la roca.

Agua que en el norte del país escasea para beber, limpiar, lavar, drenar, bañar, cocinar y regar; pero eso no es considerado importante y además la extracción del gas, solo durará unos meses; pero dejará residuos hidráulicos contaminados e inservibles, tanto para el consumo humano como para la agricultura,  con el ingrediente de desencadenar graves y fatales enfermedades entre la población aledaña.

La consulta popular es otra entelequia, franqueada por un aberrante sistema que llaman democrático, puede anticiparse que el resultado sea tan vano como lo ha sido la elección de nuestros representantes. Los medios harán su parte y el convencimiento de los beneficios de la entrega de los recursos energéticos de México al capital privado, será así avalado por abrumadora mayoría.

Las contrarreformas, que no son de EPN, quien es casi un iletrado, sino que vienen dictadas desde Washington, se sujetan a la inversión extranjera trasnacional, no modifican el escenario de concentración económica, sino que adecuaron modificaciones institucionales para ofrecer más garantías a la inversión depredadora y a la sobreexplotación de los recursos naturales no renovables de México.

No satisfechos con la consecuencia de retirar el apoyo que representan los ingresos petroleros de Pemex al presupuesto nacional, ahora el pueblo cubrirá el pasivo laboral acumulado tanto de Pemex como de la CFE. Dinero que pagaremos durante 30 años junto con el FOBAPROA y lo que se vaya acumulando en los próximos lustros.  ¿Qué nos espera?

Se salieron con la suya, como siempre, en perjuicio de los pueblos, este fenómeno sucede a gran escala en todo el orbe, por esa razón el poder supremo, pone tanto empeño en dividir al hombre en naciones, haciendo a los ciudadanos de cada región, víctimas por igual de este sistema y forzados a que permanezcan aislados de sus hermanos de clase en la misma desgracia.

Ya los conocemos, son hábiles en cambiarse el collar, sin quitarse la cadena, aprueban, levantan la mano, son ignorantes, tienen vocación lacayuna.

Las redes sociales son una ventana de esperanza para el verdadero dialogo entre las bases de la especie humana y corregir el rumbo que nos está llevando a la degradación de la civilización.      






PAN Y CIRCO

PAN  Y  CIRCO

El mal gobierno se justifica diciendo que el es, lo que el pueblo merece; la democracia en México es humanamente impracticable, ya que la ciudadanía es una masa amorfa, indiferente y apática, puesto que lo que demanda es tan solo: pan y circo.

Razones suficientes para comprender que atrás del gobierno, no existe un pueblo con anhelos políticos consistentes, que vigilen de cerca las acciones y el comportamiento del poder, supuestamente conferido.

Dado que la representatividad es un mito, que los pueblos son manipulados por la propaganda y la publicidad y además engañado vilmente con promesas en las campañas electorales y que cada pobre es un voto a la deriva; los planes, proyectos y programas son interrumpidos cada período electoral,  en el cual se disputan el poder, los diversos grupos oligarcas.

Al no haber continuidad de una política consistente, emanada de la supuesta soberanía popular, el errático transcurso de las tareas nacionales hace perder la eficacia y hay enorme desperdicios de ideas, esfuerzos e inversiones públicas, para beneficios de la población y del país en general.

Con frecuencia se frenan proyectos y programas y  se va en sentido contrario al inicial o la dirección de plan pierde su objetivo, para apuntar hacia otra visión de los nuevos jerarcas.

La historia nos muestra ejemplos de esta tan perjudicial discontinuidad, como lo es en materia energética, como la petrolera y eléctrica, en materia de tenencia de la tierra  y en las instituciones electorales.

Basta con modificar la Constitución al antojo de las nuevas autoridades para trastocar los principios sobre los que corrían las voluntades anteriores, para aplicar reversas y alteraciones que las nuevas iniciativas proponen al Congreso y éste sumiso, se encarga de aprobar,  sin tomar en cuenta la opinión de las masas, que sumidas en la pobreza, la ignorancia y la apatía, solo buscan sobrevivir al día.

Gobernar no es un servicio, es un negocio, la manera de más directa de enriquecerse a costa del empobrecimiento generalizado del soberano que, distraído,  se contenta con un poco de pan y mucho circo.