NEGADO EL DERECHO CIUDADANO A OPINAR
Singular
democracia es la que dice el gobierno que disfrutamos los mexicanos, en la que
los ciudadanos somos los “soberanos” de la República y como tales tendríamos,
no solo el derecho de opinar sino también decidir sobre el destino de nuestro
país, lo que quiere y conviene a la mayoría de la población; pero en los hechos
somos despreciados tajantemente por los poderes judicial, legislativo y
ejecutivo.
Nos
niega la Suprema Corte de Justicia de la Nación, la posibilidad de ser
consultados sobre asuntos tan trascendentes como lo son las reformas puestas en
marcha, por un gobierno que no es representativo de la voluntad general, un gobierno que arrebata el poder al pueblo
desde siempre y que considera inferiores a los ciudadanos.
No
podemos opinar de ninguna materia trascendente para nuestro país, únicamente
nos convocan a emitir un miserable voto, cada período electoral con el objetivo
de “legitimar” la dictadura oligárquica que padecemos y que es entreguista y
lacaya de intereses trasnacionales, solo podemos elegir entre opciones
corruptas todas, no tenemos voz, pero si voto; esto es estúpido y absurdo.
Mejor no
hablemos de democracia, nombremos a las cosas y a los sistemas por lo que son y
descartemos lo que deberían ser, esto no es democrático.
El
negarnos el derecho a ser consultados, es el peor descaro de la insolencia de los
ministros de la SCJN, este jurado se escuda en la Constitución que interpretan
a su capricho, pisoteando el espíritu
democrático que inspiró al
Constituyente, (Art. 39) .Con el rechazo a que seamos tomados en cuenta, los Ministros muestran su absoluto desdén
por el pueblo, al que supuestamente deben servir.
¿Qué es
el pueblo para el gobierno en su conjunto? Parece que no es otra cosa que un
rebaño de siervos ignorantes sin derecho a juzgar, nos consideran incapaces de deliberar, de opinar y de decidir
sobre el destino de nuestra nación.
Pero
además en el hipotético caso que nos consultaran, harían lo mismo que en las
elecciones, fraude, tergiversarían los resultados y gritarían a voz en cuello,
que la ciudadanía apoya la reforma energética extranjerizadora.
Podrido
está el congreso, podrido el ejecutivo y ahora vemos que el judicial está peor.
¿Nos merecemos esta clase de Gobiernos? ¿Hasta cuándo? Es metafóricamente, como si el empleado, el
mayordomo, el ama de llaves, el conserje o el sirviente, no permitiera al dueño
de la casa opinar ni le consultara sobre nada; puede rentar la casa,
modificarla, derrumbarla sin la autorización del propietario, a quien además
relega, menosprecia y roba.
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