miércoles, 21 de enero de 2015

FONDO DE LA REFORMA ENERGËTICA



EL  FONDO  DE  LA  REFORMA  ENERGÉTICA

La potencia del norte que tenemos por vecino, nunca ha sido una perita en dulce ni hermana de la caridad,  aunque sus modos y coqueteos sean seductores para algunos ilusos y para muchos traidores a la patria, como lo son todos los congresistas que aprobaron - por la vía rápida - la reforma energética.

Las reservas mundiales de hidrocarburos se limitan aproximadamente a unos: mil quinientos billones  (1500 millones de millones) de barriles cuando mucho, mismos que conforme se avance en su exacta localización, se hace más difícil y cara su extracción, lo que significa una descomunal distancia de costo entre la gota que hoy se está sacando y la que será extraída dentro de 50 años. Dado el consumo mundial promedio diario de ochenta y cinco millones(85´ 000, 000)  de barriles, de los que los países más industrializados, consumen más del 58%, con Estados Unidos a la cabeza con el 20% , seguido de China, Japón, India, Rusia, Arabia Saudí, Brasil, Alemania, Corea del Sur y Canadá.

La creciente industrialización de los países en desarrollo incrementará también la demanda, por lo que el energético pétreo, se hará cada vez más caro por su disminución inminente, aunado a que cada año se incorporan 60 millones de automóviles al parque mundial.  

No hay vuelta de hoja, la baja cotización actual de la mezcla mexicana es temporal e inducida deliberadamente, obedece a la estrategia del imperio estadounidense, para relajar los ánimos nacionalistas, protectores de las últimos yacimientos de hidrocarburos, en aras de apropiarse de las reservas de los países subdesarrollados con economías petrolizadas, como México.

Para bajar artificialmente los precios en el mercado mundial, Estados Unidos abre la llave de sus enormes reservas, aumenta la oferta, disminuye su demanda y consecuentemente los precios caen, a los niveles que ahora los tenemos.

Las economías frágiles se tambalean, entre ellas la nuestra, que además de su dependencia, presentan deudas impagables, estructuradas para someterlas a elevados intereses y nuevos préstamos por parte de los organismos financieros internacionales.

Con los precios del petróleo deprimidos y los compromisos crediticios asfixiantes, los países como México, deben y tienen que pedir,  casi de rodillas suplicar inversiones de las compañías energéticas extranjeras, para que extraigan ese petróleo barato, para -al menos- el pago de los intereses de los préstamos acumulados.

Una vez que hayan sido comprometidos y explotados nuestros últimos recursos petrolíferos, los precios del hidrocarburo empezarán a subir aceleradamente, para cubrir las urgentes necesidades de los países poderosos, que seguirán extendiendo sus tentáculos hasta el último rincón de la tierra, hasta convertir en un páramo este paraíso que es - todavía -nuestro planeta.

México quedará seco del energético más útil de todos los tiempos, si desde hoy no empezamos a planear lo qué haremos para sustituir nuestro petróleo.

Por lo pronto, urge impedir que la reforma privatizadora, ordenada por Washington, nos lleve a la ruina.           


.    

No hay comentarios:

Publicar un comentario